La intervención por doblo
Clásicamente, la subasta de doblo indica que se pretende hacer fracasar el contrato contrario.
Dicho esto, en el bridge moderno se vio rápidamente que en algunas situaciones era muy raro poder doblar a los adversarios. Por ejemplo, cuando solo están al nivel de 1 o cuando se mantienen a bajo nivel.
Por tanto, se ha modificado el sentido del doblo para darle un sentido informativo para los palos que aún no se han cantado.
Es el caso típico tras una apertura adversa al nivel de 1. La subasta de doblo se convertirá entonces en una subasta muy particular que se llama doblo informativo.
Muestra una mano con la fuerza de una apertura, al menos 12 puntos, sin ningún palo largo que cantar y con al menos 3 cartas en cada uno de los palos no subastados (los palos que aún no se han cantado).
Indica así al compañero que tenemos fuerza suficiente para buscar un contrato pero que no sabemos qué palo elegir entre los restantes.
Atención: el compañero no deberá pasar sobre este doblo sino cantar su palo más largo.
Cuanto más fuerte sea tu juego, más podrás apartarte de la distribución teórica requerida. Se considera incluso que a partir de 18 puntos puedes doblar independientemente de tu distribución.
Dicho esto, en el bridge moderno se vio rápidamente que en algunas situaciones era muy raro poder doblar a los adversarios. Por ejemplo, cuando solo están al nivel de 1 o cuando se mantienen a bajo nivel.
Por tanto, se ha modificado el sentido del doblo para darle un sentido informativo para los palos que aún no se han cantado.
Es el caso típico tras una apertura adversa al nivel de 1. La subasta de doblo se convertirá entonces en una subasta muy particular que se llama doblo informativo.
Muestra una mano con la fuerza de una apertura, al menos 12 puntos, sin ningún palo largo que cantar y con al menos 3 cartas en cada uno de los palos no subastados (los palos que aún no se han cantado).
Indica así al compañero que tenemos fuerza suficiente para buscar un contrato pero que no sabemos qué palo elegir entre los restantes.
Atención: el compañero no deberá pasar sobre este doblo sino cantar su palo más largo.
Cuanto más fuerte sea tu juego, más podrás apartarte de la distribución teórica requerida. Se considera incluso que a partir de 18 puntos puedes doblar independientemente de tu distribución.
Ejemplo: En una apertura de
, intervendremos por X con el juego siguiente:


El compañero cantará su palo largo y encontrarás enseguida tu palo de triunfo, es menos peligroso que cantar tú mismo un palo al azar.
Las respuestas al doblo informativo
El compañero del que dobla intentará a la vez encontrar el mejor triunfo (su palo más largo) pero también indicar su fuerza eligiendo el nivel adecuado.
Por ejemplo, tras la secuencia siguiente, responderá con al menos 4 cartas a Picas:
con menos de 8 puntos,
con 8-10 puntos,
con 11-12 puntos,
con 13 puntos y más.





Como el compañero ha prometido en principio al menos 3 cartas a Picas, podremos contar sus puntos de distribución en cuanto tengamos 5 cartas a Picas. Por tanto, podremos cantar
Sin palo que cantar, podrá cantar también los ST:
o
, a veces con manos más débiles en cuanto a puntos pero con, por ejemplo, 5 Picas y un semifallo o 6 cartas a Picas.
Sin palo que cantar, podrá cantar también los ST:
con 7-10 puntos
con 11 puntos
con al menos 12 puntos
Tirar un honor maestro o hacer un impás
Observa este ejemplo para descubrir los límites del impás:

¿Hay que hacer un impás a la Dama que falta?
Evidentemente no. ¿Por qué?
Porque posees diez cartas del palo. Si el palo se ha repartido 2-1 en los adversarios, no necesitas hacer el impás porque la Dama caerá sobre el As o el Rey. Si el palo se ha repartido 3-0, o bien la Dama es tercera en Oeste y Este va a descartar en la primera vuelta, lo que te permitiría hacer un impás "conocido" en la vuelta siguiente, o bien la Dama es tercera en Este y, cuando Oeste va a descartar, sabrás que no es posible tomar la Dama en impás.
Cuando te falta un honor y decides no hacer el impás, a esta maniobra se le llama "tirar un honor maestro". Evidentemente, cuantas más cartas tengas del palo, más deberías "tirar un honor maestro".
Existe una regla para saber si tienes que "tirar un honor maestro" o hacer el impás: la regla de "7-9-11".
Evidentemente no. ¿Por qué?
Porque posees diez cartas del palo. Si el palo se ha repartido 2-1 en los adversarios, no necesitas hacer el impás porque la Dama caerá sobre el As o el Rey. Si el palo se ha repartido 3-0, o bien la Dama es tercera en Oeste y Este va a descartar en la primera vuelta, lo que te permitiría hacer un impás "conocido" en la vuelta siguiente, o bien la Dama es tercera en Este y, cuando Oeste va a descartar, sabrás que no es posible tomar la Dama en impás.
Cuando te falta un honor y decides no hacer el impás, a esta maniobra se le llama "tirar un honor maestro". Evidentemente, cuantas más cartas tengas del palo, más deberías "tirar un honor maestro".
Existe una regla para saber si tienes que "tirar un honor maestro" o hacer el impás: la regla de "7-9-11".
Esto que significa que:
- Si es el Valet el que falta, ya no tienes que hacer el impás a este honor a partir de siete cartas en tu campo.
- Si es la Dama la que falta, ya no tienes que hacer el impás a este honor a partir de nueve cartas en tu campo.
- Si es el Rey el que falta, ya no tienes que hacer el impás a este honor a partir de once cartas en tu campo.
- Si es el Valet el que falta, ya no tienes que hacer el impás a este honor a partir de siete cartas en tu campo.
- Si es la Dama la que falta, ya no tienes que hacer el impás a este honor a partir de nueve cartas en tu campo.
- Si es el Rey el que falta, ya no tienes que hacer el impás a este honor a partir de once cartas en tu campo.


En el ejemplo 1, tienes nueve cartas a Picas, quedan cuatro fuera. La regla te indica que, a partir de nueve cartas, no hay que hacer impás a la Dama. Empieza por tirar el As. Si todo el mundo sirve, tendrás estadísticamente más posibilidades de capturar la Dama tirando el Rey en la segunda vuelta que jugando una chica hacia tu Valet. Por tanto, debes "tirar un honor maestro".
En el ejemplo 2, tienes once cartas en el palo, lo que solo deja dos al adversario. Juega como si el palo estuviese bien repartido y juega tus cartas maestras. (Con solo diez cartas en tu línea, habría que haber hecho el impás al Rey.)
En el ejemplo 2, tienes once cartas en el palo, lo que solo deja dos al adversario. Juega como si el palo estuviese bien repartido y juega tus cartas maestras. (Con solo diez cartas en tu línea, habría que haber hecho el impás al Rey.)